Infoxicación o sobrecarga de información

Imagen

INFOXICACIÓN

Por lo que he leído en la red, nadie discute y todos estamos de acuerdo que la infoxicación o  sobrecarga informativa es un hecho.

Me gustaría hablar aquí de otro efecto importante en la sobrecarga informativa. Tenemos muy  reconocido lo que es el cansancio físico, pero no así el mental. Se hace muy difícil de  cuantificar.

Las posibles consecuencias: bloqueo temporal, ansiedad, estrés, depresión en última instancia no son una tontería. Poca gente sabe cuánto cuesta tener una salud mental óptima, ni las implicaciones de haberla perdido.

La sobrecarga crea problemas, pero también ha inspirado soluciones: métodos de selección, resumen, ordenación y almacenamiento, muchos de ellos creados hace siglos y todavía en funcionamiento.

Dado por hecho que existe el problema, busquemos formas de evitar la infoxicación:

Algunas de las actividades para lograr bienestar mental

Actividades mentales esenciales para evitar las peores consecuencias de la sobrecarga informativa, la multitarea y la i interrupción constante .

  • Concentrarse: cuando nos centramos en tareas y definimos unos objetivos, afrontando desafíos, lo que crearía conexiones profundas en el cerebro.
  • Recreo: cuando nos permitimos ser espontáneos y creativos, disfrutando de nuevas experiencias que ayudan a crear nuevas conexiones en el cerebro.
  • Socializar: cuando conectamos con otras personas, preferiblemente en persona, activando la circuitería social del cerebro.
  • Ejercicio físico: cuando movemos nuestro cuerpo, preferiblemente haciendo ejercicio físico.
  • Mirarse al interior de uno mismo (¿meditación?): cuando centramos nuestra atención en nuestro interior, aparecen sensaciones, imágenes, sentimientos o pensamientos, ayudando al cerebro a integrarse mejor.
  • Relajarse: cuando estamos distraídos, sin ningún objetivo específico, y dejamos que nuestra mente divague o simplemente se relaje, lo que recarga nuestro cerebro.
  • Dormir: cuando concedemos a la mente el descanso necesario para consolidar el aprendizaje y recuperarse del día.

Según la profesora de Harvard Ann Blair, ya había signos del fenómeno en los textos manuscritos de culturas pre-modernas, mientras que la invención de la imprenta en el siglo XV lo aceleraron.

En 1255, el monje dominico Vincent de Beauvais citó las mismas causas fundamentales que conducen a la sobrecarga informativa en la actualidad: “la multitud de libros, la falta de tiempo y el carácter escurridizo de la memoria”.

Lo que concluimos que no es nada nuevo, simplemente hemos de aprender a manejarlo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Educación, TIC

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s